Miel: Las abejas (Apis mellifera) de una colmena necesitan realizar aproximadamente 1.250.000 trayectos y visitar 700.000 flores para producir la cantidad de miel que contiene un frasco. Las características organolépticas y fisicoquímicas del producto, como el color y el sabor pueden variar según su origen geográfico y botánico. Esta miel no se ha sometido a procesos de calentamiento, por lo tanto, es probable su cristalización, este es un proceso natural que no altera sus propiedades nutritivas. ¡Consuma miel cristalizada, es ideal para untar en desayunos y meriendas!.



Polen: Las abejas (Apis mellifera) de la colmena colectan el Polen de las flores de bosques y pastos para su alimentación, posteriormente en el sistema productivo es cuidadosamente secado y procesado para asegurar que no haya daños u oxidación de los nutrientes vitales que contiene este producto. El polen es conocido como una fuente natural de proteínas, vitaminas esenciales, minerales, aminoácidos y enzimas. Incorporar el polen de abeja en su dieta es ideal, además por su sabor dulce y maravilloso color. Las características organolépticas y fisicoquímicas del producto, como el color y el sabor pueden variar según su origen geográfico y botánico.



Propóleo: El propóleo es un producto natural de las abejas Apis mellifera, derivado del metabolismo de las plantas, la abeja colecta el propóleo de las yemas de los árboles, agregando secreciones de las glándulas mandibulares y transportado a la colmena. En los análisis de la composición química han identificado al menos 300 compuestos en el propóleo, principalmente incluyen grupos químicos como los ácidos aromáticos, ácidos ester aromáticos, flavonoides, terpenoides, ácidos alifáticos entre otros.